(Des) información. La masacre racista en la frontera Melilla, España

FOTO: Ecuador etxea
Publicado en: 2022-07-07

Los procesos migratorios se han dado durante toda la historia de la humanidad, incluso con la expansión del homo sapiens, pero no hace falta enredar porque al respecto existe bastante información que quien tenga interés, bien podría buscar. Lo que si quiero resaltar es que los flujos migratorios han existido desde siempre y no deberían ser controlados a través de las fronteras físicas que impiden la movilidad humana, más aún cuando se sigue promoviendo la idea de un mundo globalizado que permita un mayor acceso a los recursos del sur global excusándose en argumentos tales como que “el sur” necesita al norte como el norte necesita al sur”. Sabemos que esto no es cierto y que existe una expoliación y robo de los recursos del “sur global”. Saqueo que nos venden a través de acuerdos políticos y de una supuesta cooperación bilateral pero que realmente son contratos firmados entre dirigentes de los países empobrecidos sin el consentimiento del pueblo. Las costas pesqueras vendidas a grandes buques de pescas y hectáreas de tierras para cultivadores de países europeos.

Ahora bien, es importante tener en cuenta este contexto a la hora de hablar de la inmigración actual, porque a los jóvenes que vemos atravesando los mares, los desiertos, atravesando las fronteras son víctimas justamente de ese robo y de saqueo histórico y colonial de recursos en sus países de origen. Sin olvidar que también existen muchos otros motivos para moverse de un país a otro: por motivos políticos, por la identidad sexual, por conflictos internos, por desestabilizaciones internas, entre otras.

En la madrugada del 24 de junio de 2022 nos llegó la información desde la delegación del Gobierno de Melilla de un nuevo intento de salto de la valla impuesta en la frontera entre Marruecos y España. Unas 2.000 personas se acercaron a las inmediaciones del perímetro fronterizo, de estas aproximadamente 500 lograron entrar en la zona. Finalmente, pudieron traspasar la frontera y llegar a Melilla 133 personas, en su mayoría de origen sudanés y chadiano (de Sudán y del Chad). Durante el salto, la policía española y marroquí atacaron a las personas que trataban de saltar hasta provocar la muerte de 37 personas que fallecieron al otro lado de la valla, en Nador (Marruecos). Esta brutalidad policial también provocó 76 heridos de los cuales, 13 están en situación grave.

De las 133 personas, ahora solicitantes de asilo, la mayoría son de Sudán y son quienes hoy representan la voz de quienes no lograron atravesar la valla. Son una voz que una vez más hace memoria de todas aquellas personas que se han quedado en el desierto, las que no pudieron llegar porque sus pateras se quedaron en alta mar y las que han sido deportados al llegar (práctica que vulnera totalmente los derechos humanos).

Ahora bien, no podemos olvidar el papel que juega Marruecos en los procesos migratorios y los acuerdos que tiene con España aplicando la política de “matar o dejar morir”. Actualmente la única baza que tiene Marruecos para manipular a España es a través de la frontera con el único fin de seguir ocupando el territorio soberano de la República del Sahara Occidental a cambio de salvaguardar las fronteras, militarizando todas las vías que llevan a las personas negroafricanas del sur al norte, impidiendo la movilidad dentro de Marruecos y haciendo la vida imposible a las personas negras para que vuelvan a sus países de origen. Todo esto para que España siga manteniendo el silencio acerca del conflicto del Sahara.

Así mismo,  es importante analizar la situación en la que se encuentran los países de donde provienen las personas que han realizado este intento de salto a la valla del 24 de junio. Se trata, en su mayoría de personas que provienen de Tchad y Sudán. El Tchad está ubicado en África Central que limita con Libia al Norte y con Sudán al este. En el siglo XIX fue colonia francesa y en 1920 lo incorporó al África Ecuatorial Francesa. En 1960 Tchad obtuvo su independencia bajo el liderazgo de François Tombalbaye. En 1965 los levantamientos en contra de las políticas hacia los musulmanes del norte del país culminaron en una larga guerra civil. Así, en 1979 los rebeldes tomaron la capital y pusieron fin a la hegemonía de los cristianos del sur. Sin embargo, los comandantes de los rebeldes permanecieron  en una lucha constante hasta que Hissène Habré se impuso ante sus rivales, Francia armó el famoso trío – Ibrahima Ibnou, ministro del interior en aquel momento; Assane Diamousou, asesinado y al que rinde homenaje el actual aeropuerto de Tchad; e idriss Déby, ex presidente de Tchad- Desde 2009 Tchad se convirtió en uno de los principales países exportadores de petróleo, esto estratégicamente interesa a Francia por lo que asentó bases militares en el país excusándose con una supuesta estabilidad para el país.  Tras el asesinato del presidente Idriss Deby, Francia provocó una percepción de inestabilidad política lo que justifica una transición inmediata al hijo de Idriss Deby, Mohammed Deby Ibnou.

Sudán, por su parte, es un país que actualmente cuenta con un gobierno autoritario y unipartidista. Limita con Tchad al oeste y con Libia al noroeste. Debido al continuo desequilibrio político y militar se llevó a cabo un golpe de estado. Hasta 2019 considerado una República Federal Democrática Representativa Presidencialista. El contexto de inestabilidad de Libia y Tchad provocó que muchos de estos se refugiaron en Sudán y siguen buscando protección internacional. En ambos casos se trata de países en donde Europa ha estado presente generando políticas de despojo, expolio, expropiación. En donde han impuesto sus políticas de muerte y en donde países como Francia, España y otros silencian su accionar y su responsabilidad produciendo una imagen de estos países deshumanizante de estos países que beneficia sus intereses.

Al respecto sabemos que los medios de comunicación emiten la información que les interesa que sepamos, por ello la invisibilidad y el silenciamiento en la opinión internacional de todas las luchas de los movimientos sociales que se llevan a cabo en estos países y sobre todo en Sudán los movimientos liderados por mujeres.  Los medios de comunicación y la prensa en el que tan solo se muestran cifras alarmantes e imágenes de los cuerpos negros siendo vulnerados en sus derechos. Muestran imágenes de deshumanización, sumado a los discursos de odio de grupos políticos justificando las actuaciones policiales, es lo que alimenta el imaginario colectivo e impacta en última instancia en las vidas de las personas negras.

Los movimientos de la diáspora siempre hemos denunciado la sobre exposición de los cuerpos negros siendo violentados y asesinados de forma pública ya que sólo alimenta el morbo y además de la deshumanización de las personas negras ya que siempre son los cuerpos negros los que son expuestos en guerras, campañas publicitarias mostrando a niñes desnutridos, asesinatos, etc. Poniendo un ejemplo reciente para que se entienda, en la guerra de Ucrania, en ningún momento ha hecho falta ver imágenes de cuerpos de personas ucranianas para concienciar sobre la guerra y aún así se les ha brindado todo el apoyo y se ha puesto a disposición todos los recursos porque son cuerpos blancos. Con esto no quiero decir que no haya que hacerlo, sino poner en contexto cómo Europa una vez más nos muestra qué cuerpos merecen ser y cuáles no ser. Quiénes merecen el privilegio de los derechos y quiénes no.

A partir de la masacre racista ocurrida en Melilla nos hemos movilizado en España el 1 de Julio y otros días.  Nuestras voces son memoria de nuestra indignación. Es la voz de las víctimas de la masacre de Melilla y todas las víctimas de las necropolítica españolas y europeas. Exigimos que se haga un proceso de reparación y memoria que rinda justicia a las víctimas de las fronteras. Conocemos y hemos vivido la historia de la colonización europea en nuestros territorios, por eso sabemos que la decisión de migrar no está desconectada de las políticas imperiales de Europa. No olvidamos lo que sucedió aquella madrugada del 14 de febrero en Tarajal, en donde 14 personas fueron fusiladas por la Guardia Civil española con balas de goma.

Con nuestra movilización exigimos:

  • Que se respete la dignidad de todas las personas migrantes y refugiadas.
  • Que cesen las devoluciones y las deportaciones.
  • Que se creen vías legales y seguras por las que se pueda ejercer el derecho a la libre circulación.
  • Que se derogue la actual ley de extranjería y se promuevan políticas justas, que no excluyan a nadie, que respeten la dignidad de las personas y que éstas puedan, sin condiciones, residir y trabajar libremente.

Por todo ello hoy más que nunca las personas negras de la diáspora, seguimos luchando por el reconocimiento de nuestros derechos como sujetos políticos y seguimos recordando las palabras de nuestra hermana Assata Sakur: “Es una negligencia no luchar contra el racismo y la violencia racista, y no prepararnos para defendernos”

Foto: Ecuador etxea

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Graduada en Trabajo Social por la Universidad de Zaragoza. Miembro del colectivo Kemet en Zaragoza y de la Comunidad Negroafricana y afrodescendiente en España dentro de la sección territorial de Euskadi. Afrofeminista, panafricanista. Me identifico como una amante de los cuidados y fiel defensora de la verdad y la justicia.

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