Cómo superar el adultocentrismo en el movimiento negro

Mafalda
www.mafalda.net
Publicado en: 2020-10-14

El 11 de octubre, se celebró el día de la niña, hablemos entonces de cómo superar el adultocentrismo en el movimiento negro.

Adela es una joven activista doliente de su territorio, por ello se vinculó a una organización mixta de su comunidad. Mientras Adela lucha contra el racismo, el patriarcado y la heteronormatividad debe lidiar con Carmenza, una de las mujeres más experimentadas de su organización. Su organización planteó una asamblea urgente para hacer una lluvia de ideas sobre las acciones próximas dentro de su territorio.

– “Yo pienso que debemos hacer un encuentro de jóvenes lleno de música, cine, murales y gastronomía.” – Dijo Adela, decidida en su intervención.

– “Jajaja estos jóvenes…” – Dijo Carmenza, atropellando la palabra de Adela.- Sí estoy de acuerdo, pero no tenemos certeza de que los recursos que tenemos nos alcancen. Concluyó.

No era la primera vez que Carmenza interrumpía a Adela, quien en repetidas ocasiones ha tenido que escuchar cómo sus iniciativas no son impulsadas y escuchadas.

-“Podríamos hacer que nos donen el sonido, los estantes y con la venta de comidas podríamos donar algo a los artistas invitados. Es importante que como jóvenes tengamos estos espacios, mis amigos y amigas del barrio están muy aburridos de sólo ir a bares cada fin de semana. Necesitamos hacer otras cosas que nos motiven. Yo vi en Facebook que en la comunidad del norte hicieron algo así y asistieron mil jóvenes, ¿se imaginan?”- persuadió Adela.

El adultocentrismo es una hegemonía patriarcal y colonial

En un país decidido a eliminar la juventud cuesta entender como desde nuestros procesos sociales en defensa de los derechos, tengamos también que justificar quiénes somos y lo que nos compone como juventudes, pelear por un lugar y por ser escuchades. Adela me representa y también a muchxs jóvenes que luchamos al vernos oprimides por la sociedad, y que al tiempo debemos resistir al adultocentrismo.

El adultocentrismo es una hegemonía patriarcal y colonial donde detentar poder es crucial. Es una práctica jerarquizada cargada de disciplinamiento e infantilización, donde la adultez se presenta como la cúspide y el estado absoluto de auto-realización y ciudadanía plena. A través de violencias simbólicas o explícitas, se ejerce dominio y sometimiento perpetuando las dinámicas del establishment, del statu quo; ese que dicta roles sexuados y de género, que indica el lugar, la corporalidad y el pensamiento que debes ocupar por ser niñe, adolescente o joven. Es precisamente en esa etapa donde la dinámica de poder económico-social nos prepara para su continuación.

Es en ese sentido que se constituyen las jerarquías la esencia adultocéntrica. De allí que es común ver y escuchar como muchas y muchos jóvenes que se encuentran en espacios definitivos o de poder suelen ser infantilizades o atacades constantemente. Es casi como una sanción social. Ser joven y tener poder es causa de desacreditación y saboteo.

Hacer constante mención de que la persona que dirige la empresa donde ud. trabaja, o quién lidera su equipo es una persona joven dinamiza la práctica del adultocentrismo. Personalmente, considero que la sabiduría no es per sé a la adultez ya que fácilmente puede confundirse con tener múltiples experiencias en la vida o tener experticia en un oficio, la sabiduría creería yo, que entra a ser una virtud mucho más espiritual la cual necesita una consciencia que ayude a tramitar la vida misma.

Destruir el adultocentrismo desde nuestros procesos organizativos

Sin embargo, discutir sobre el adultocentrismo y sus implicaciones no es muy frecuente en espacios de lucha social, ni en el movimiento feminista, ni en el feminismo negro en Colombia. El movimiento negro, anti-patriarcal y anti-colonial necesita pensarse los alcances del adultocentrismo como herencia colonial y patriarcal. Donde se disputa por las vidas de niñez, adolescentes y jóvenes sin elles, sin nosotres, y sin más allá de lo que deberíamos ser o dónde y cómo deberíamos estar. También apura entender lo necesario que es para las juventudes, infancias y adolescencias no continuar el juego de poder sobre la palabra, y la acción en espacios mixtos, amplios o nacionales.

Así pues, vivimos en un mundo pensado por y para hombres, hombres blancos y adultos, en el que la visión juvenil no es más que una fuente de aprovechamiento para fines externos o “superiores”. Las mujeres negras jóvenes hemos percibido la disparidad de este mundo tanto como una mujer negra adulta. Más aun en un país que, aunque sueña y construye la paz se sigue viendo víctima del conflicto y las juventudes han sido de las poblaciones más afectadas. Según un reportaje del diario El Tiempo, en Cali fueron 5 los adolescentes asesinados, en Samaniego, Nariño fueron masacrados 8 jóvenes, en Leiva, Nariño fueron masacrados 2 adolescentes estudiantes, este año hasta Julio se han denunciado el asesinato de 294 adolescentes en Colombia.

Dado este panorama, como pueblo negro necesitamos profundizar en este tema. En cómo vamos a comenzar a destruir el adultocentrismo desde nuestros procesos organizativos, en los procesos locales de nuestras comunidades y territorios. Urge repensar la forma en que trataran nuestras agendas e iniciativas. Atribuyendo la misma importancia que pueden tener todas las luchas que van transcurriendo.

La intención de esta discusión no es poner en duda la sabiduría y la experiencia que les adultes puedan tener, en realidad, la intención es pensarnos un convivir y estar de las perspectivas juveniles con la sabiduría adulta sin dinámicas de poder y/o sometimientos, sin minimizar nuestras causas, perspectivas sin el reproche de “las nuevas” “las jovencitas” “las de ahora”, porque somos las que nos levantamos luchando por el aborto, contra las violencias sexuales y por la libertad de decidir en un país que no nos garantiza la vida.

Foto principal: www.mafalda.net

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Socióloga. Podcaster en Voces Negras, Voces de Paz. Recolectora de memorias de construcción de paz de la diáspora palenkera en Beca Viva Voz de memria.org 2019-2020. Becaria ALARI Certificado de estudios Afrolatinoamericanos, Harvard University 2020–2021. Coordinadora audiovisual en revistamarea.com. Directora de Ku Suto Films.

One Comment

  1. Excelente articulo

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