Las saharauis nos cuidamos

FOTO: UNMS, Unión Nacional de mujeres saharauis
Publicado en: 2019-12-06

Es sabido entre nosotras que la noche tiene más ojos que el día. Pero de los ojos nosotras nos cuidamos. No hacen falta libros ni herbolarios. Todas en casa tenemos un zembil lleno de serrat y los secretos de todas nuestras queridas en un ovillo en el corazón.

Las saharauis nos cuidamos, nuestros cuidados siempre han ido más allá de los convencionales. Vigilamos la cena de nuestras tías, vecinas y amigas para que estas puedan disfrutar de su sexualidad y de la complicidad que regala la noche.

Todas hemos hecho el frach de una hermana que andaba sayba, “está viendo la novela 3and ehel fulaniin”.
Nosotras nos protegemos ante el patriarcado hostil, tanto que podríamos decir que el matriarcado existe en la jaima de nuestras abuelas.

Todas sabemos que hay un espacio que es solo nuestro y que sólo nosotras resguardamos.
Vamos con nuestras amigas a sus citas, organizamos encuentros para que otras puedan compartirse en espacios sin jerarquías.
Nos cuidamos las caras y las espaldas; llamamos a las madres de nuestras primas, hermanas y amigas: “sí, está aquí en casa pero aún duerme” mientras pensamos “está cabrona se ha ido de fiesta y no me ha invitado”.

¿Cuántos kilómetros hemos hecho juntas para protegernos?

Esas somos nosotras, las mismas que usamos nuestros privilegios para señar a las otras, para destacar “ellas sí, yo no”, “¿esa?…fiha u fiha”, como si no todas hubiésemos mentido a mamá para proteger a una de nuestras hermanas.

Las mujeres saharauis marca registrada utilizan los privilegios que les otorga el sistema patriarcal para subalternizar las existencias de las mujeres saharauis disidentes.
Ocupamos los espacios sin cuestionarnos a nosotras ni al espacio.

¿Dónde están los espacios seguros para nuestras compañeras con sexualidades diversas? ¿Dónde está la jaima que invita a las mujeres que decidieron no casarse, ni tener hijos, ni cumplir con ninguna expectativa de su rol de género? ¿Dónde está el bug de las que se quisieron ir y no pudieron ni expresar sus razones? ¿Dónde están las que no quisieron ser médicas ni abogadas ni ilustres de ningún tipo? ¿Dónde están las voces que las aclaman? ¿dónde las voces que les hagan referencia?

No hemos desaparecido ni nos hemos hecho añicos. Por más que el patriarcado nos haya querido invisibilizar aquí estamos, queriéndonos, creando espacios seguros, tejiendo redes para ser la comunidad de la que sí queremos formar parte.

Foto: UNMS, Unión Nacional de mujeres saharauis

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(Decolizando-me junto a mis compañerxs.)

Feminista comunitaria antirracista. Hedonista intrínseca, antes suicida que psicópata social. Esperando la primavera en la que todos los coños florezcan y se feminice la política.

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