Violencias hacia las mujeres y disidencias sexuales: el rabo de paja de Lenín Moreno

FOTO: QS Noticias enero 22, 2019

Del mismo hombre que dijo la política es mala por eso a la suegra la llaman madre política nacen las declaraciones que desencadenaron una cruenta persecución xenófoba contra personas venezolanas migrantes en Ecuador; erudito en la “cuántica” de cantinflear y eminencia en el arte de banalizar la lucha de mujeres y disidencias sexuales, Presidente de la República del Ecuador Lenín Moreno.

Frente a un hecho de conmoción social, el deplorable feminicidio de la joven ecuatoriana Diana Carolina Ramírez de 22 años, en manos de su expareja Yordis Lozada de origen venezolano, el presidente Lenín Moreno, también conocido como el “machista cuántico”, se apresuró a declarar en su cuenta de twitter, con el desatino que acostumbra, una serie de acciones y señalamientos que costaron la seguridad e integridad física, moral y psicológica de cientos de personas venezolanas residenciadas en Ecuador, entre las que por supuesto se encontraban también mujeres, niñas y niños.

Cuando el presidente Moreno enunciaba la noche del domingo después del lamentable feminicidio de Diana “Ecuador es y será un país de paz. No permitiré que ningún antisocial nos la arrebate” ¿será que en algún momento recordó las 75 mujeres violentamente asesinadas en su país durante 2018 o se refería acaso a los 587 feminicidios reportados desde el 2014 por la Red Nacional de Casas de Acogida del Ecuador?

Tal vez pensaba; dando cabida al beneficio de la duda y en ejercicio de la buena voluntad, en Martha, mujer de 35 años de edad violada de manera colectiva, al estilo imitativo de “La Manada” española (o de tantas otras “manadas”), tan sólo días antes del asesinato de Diana, hecho tan deplorable como cualquier otro que atenta contra la vida y dignidad humana, sobre el que el presidente Moreno no emitió ninguna declaración y mucho menos activó alguna medida especial contra los agresores o acción de protección extraordinaria para la víctima, más allá de las convencionales, que dígase de paso son insuficientes para la gravedad de los hechos según las mismas palabras de Janeth Chauvín, jueza de la Unidad de violencia contra la mujer en infracciones flagrantes.

El caso es que al mandatario de Ecuador se le dio a bien propinar declaraciones que en nada contribuyeron en solucionar el asunto de fondo: la violencia estructural, cultural y sistemática contra las mujeres producto de la reproducción de patrones machistas no inherentes a una nacionalidad o geografía determinadas y, que por el contrario sus palabras sirvieron como excusa para afianzar la xenofobia que ya imperaba en el país sur americano contra las y los venezolanos.

Dejando un poco de lado el asunto de los ataques xenófobos que despertó el mandatario y centrando la mirada en la grave problemática de violencia hacia las mujeres, lesbianas y otras disidencias sexuales, que enfrenta no sólo Ecuador sino América latina y el resto del mundo, encontramos que según la Organización de las Naciones Unidas en Ecuador 6 de cada 10 mujeres (60,6%) son o han sido víctimas de violencia machista y cada 50 horas una mujer es asesinada a razón de ser mujer.

Según el mismo informe de la ONU el 25,7% de las mujeres en Ecuador han vivido violencia sexual y 9 de cada 10 mujeres divorciadas han sufrido violencia de género. De igual manera la línea de base del Programa Ciudades Seguras para Mujeres y Niñas en el Sur de Quito, reseñó que el 77% de las mujeres ecuatorianas evita calles o esquinas en donde frecuentemente se reúnen varones para evitar ser acosadas o violentadas de alguna manera y el 27% de adolescentes ha sufrido acoso por grupos de hombres a la salida de los colegios. ¿Es este el país de paz al que se referirá el presidente Moreno?

Igual desdicha corren las personas sexo género diversas del Ecuador que en los últimos dos años han visto retroceder las conquistas alcanzadas durante el gobierno de Rafael Correa. Un estudio de percepción ciudadana sobre avances o retrocesos en derechos humanos LGBTI en Ecuador realizado por la Federación de Organizaciones LGBTI del país, mostró que de las 547 personas encuestadas el 81% considera que el presidente Lenín Moreno incumplió el acuerdo firmado antes de su elección presidencial en donde asumía el compromiso de generar políticas públicas a favor de la salud, empleo, educación y justicia para dicha población.

Además 93,7% de quienes participaron en el estudio opinaron que el presidente Lenín Moreno debió pronunciarse frente a las campañas, discursos de odio, la violencia y discriminación hacia personas LGBTI desatadas durante el pasado año por parte de grupos fundamentalistas, pro-vida o pro-familia, ataques sobre los que Lenín Moreno guarda hasta ahora absoluto silencio.

Ante esta alarmante problemática, que debe ser atendida con celeridad y severidad, el mandatario de Ecuador promulgó lo que llamaron algunos movimientos feministas de ese país, unas “edulcoradas políticas de género”, enmarcadas en la ley de violencia contra la mujer que no trasciende las meras sanciones ordinarias y escasas medidas de protección, para los poquísimos casos que llegan a ser denunciados o que superan el umbral de impunidad reinante.

¿Será por eso que la popularidad de Moreno ha descendido del 77% al 45,9% en su primer año de gobierno tal como muestra la encuesta de CEDATOS 2018 o tendrá que ver con sus más recientes comentarios de machista ilustrado dirigidos a las mujeres en las concentraciones de NiUnaMenos y el 8 de marzo?

“Aquí entre nosotros no le cuenten a mi esposa, cuando yo era joven así tenía tu edad más o menos, soñaba con mujeres y le pedí a dios que nunca me falten y en verdad nunca me han faltado y hasta el perro de la casa es perra” Presidente Lenín Moreno dirigiéndose a la concentración de mujeres NiUnaMenos del Ecuador

A ciencia cierta lo que salta a la vista es que en las declaraciones de Moreno no existió ni un mínimo de repudio ante la inacción de los efectivos policiales que pudiendo detener el asesinato en los 90 minutos previos que el feminicida mantuvo como rehén a Diana, prefirieron esperar hasta el desenlace fatal para aprehender al agresor; ni tampoco señala de negligencia al sistema ECU 911, quienes no procedieron del modo debido ante las denuncias que la joven hiciera antes de terminar en lecho mortal junto al bebé que llevaba en su vientre.

Está claro que en las declaraciones del presidente Lenín Moreno no sólo hay un tono extremista, generalizado y xenófobo, sino que además su móvil nada parece tener que ver con el repudio a uno de los fenómenos sociales que arrebata millones de vidas de mujeres en el mundo, entre leyéndose en sus penosas declaraciones twitteras una connotación política que busca pescar en el río revuelto de los falsos positivos, fake news y planes desestabilizadores no sólo contra Venezuela sino contra toda la patria grande.

Lo importante es que ante la solidaridad y hermandad de quienes rechazan el odio disfrazado de nacionalismo y la brutalidad envestida de poder, no habrá machismo, racismo o fascismo ilustrado que pueda quebrantar la voluntad de todo nuestro pueblo americano, el ímpetu por superar la adversidad y la mala política, es mucho y es más.

 

Foto principal: QS Noticias enero 22, 2019.

Fuentes consultadas:

Militante negra y lesbiana feminista de Venezuela. Escritora, productora audiovisual y docente comunitaria. Constructora de un mundo multipolar y pluricultural, antirracista, anticapitalista y antiimperialista.

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