GUERRILLERAS. Testimonios de cinco combatientes de las FARC

FOTO: Nadeg

Se cuentan historias para saberse tiempo y espacio. La historia tiene cuerpo y emociones. Extrañeza de tiempos convulsos y cambiantes. Las transiciones inesperadas, las emociones encontradas, la memoria y el olvido se disputan su lugar.

“Vamos a un campamento guerrillero,
allá nos conoce, usted puede ir como miliciana
y hacer el ejercicio de conocer qué es la guerrilla
y qué son las FARC”.
Yo dije: “Listo”.
Laura (médica fariana)

A las historiadoras no les enseñan a preguntarse por qué suceden las cosas, preferiblemente indagamos por los “cómos”. Durante décadas diferentes investigadoras se preguntaron, pretendiendo conocer desde adentro, quiénes eran las mujeres guerrilleras, cómo sucede eso de que las mujeres campesinas empobrecidas o urbanas, con dicha condición, deciden ingresar a un grupo insurgente. ¿Qué es una mujer guerrillera? ¿Acaso luchan? Ninguna se pudo responder tales preguntas hasta que las mismas mujeres guerrilleras de FARC, ahora en proceso de reincorporación, deciden contar sus historias.

Hablan de la rancha, del remolque, de la caleta, del caleteo… (risas). Romper el cerco de la guerra implica poner en el centro de las vivencias una memoria insurgente que relate a la sociedad colombiana las múltiples visiones que existen en la emergencia y consideración del sujeto femenino guerrillero. Está todo por decir, por contar. Las memorias orales de las mujeres de FARC vienen retumbando en nuestros oídos desde hace un par de años, a partir de la firma del Acuerdo de Paz de La Habana. Las montañas de Colombia guardaron los manjares de esa memoria que disputa a los relatos oficiales y hegemónicos de la guerra, el discreto encanto del saber y el conocer. Alzan la voz las mujeres guerrilleras de las FARC. Gracias al delicado trabajo de provocación y escucha continua del “Nodo de Saberes Populares Orinoco-Magdalena” y por supuesto a los ejercicios periódicos por recordar la guerra, la paz y la transición de las mujeres farianas, contamos hoy con un tesoro histórico para la reconciliación en Colombia.

A partir de los relatos de 5 mujeres, se narra la historia de las diversas vivencias que las guerrilleras farianas enfrentaron durante la época de la confrontación armada, pero también sobre sus percepciones a partir de la firma del Acuerdo de la Habana.

Escena primera: “Rostros en guerrilla”. Haciendo la política insurgente en el día a día, nos encontramos con las narraciones de mujeres que ingresaron a la guerrilla con diferentes argumentos: la convicción, la convicción mezclada con persecución, la persecución que se hace política y la política que es la revolución misma.

“Generalmente a la población campesina
que ha vivido tanto la situación de miseria y de pobreza,
y que conoce en realidad las causas
por las cuales uno toma las armas,
no es difícil ni ganarles la mente
ni ganarles el corazón, porque es gente que vive la situación.
Nosotros salimos de ahí,
la gran mayoría de los guerrilleros
viene de la extracción campesina.
Sí llega gente de la ciudad,
pero en los últimos años es que más ha llegado,
en la época que yo ingresé
éramos muy poquitas mujeres
que llegábamos de la ciudad,
demasiado pocas” Kathe.

Escena intermedia: “Yo fui comandante de la tarea que me ponían a hacer”. ¿Qué hacen las mujeres en la guerra, en el combate? De todo, respondería Gloria. Fariana de más de 30 años en filas y quien con toda tranquilidad y humildad dice:

“Lo que pasa es que en las FARC
no nos detuvimos a crear rangos,
por muchas razones.
Aquí uno hace lo que le ponen a hacer (…)
Eso del rango para nosotros no era importante,
lo importante era la tarea.
Entonces, yo no puedo decir que fui comandante de tal,
yo fui comandante de la tarea que me ponían a hacer”. Gloria.

Escena final no final de la construcción de paz en Colombia: “nosotros sí somos capaces de hacer lo que ellos no pueden hacer, si el gobierno no es capaz de cumplir con lo de las zonas Veredales, nosotros las vamos a construir, si la idea es que el tiempo se dilate, que ese proceso no se dé, nosotros vamos a hacer posible que sí se dé, así nos toque buscar los recursos de donde nos toque conseguirlos, pero lo vamos a lograr (…)” Alejandra.

Otros relatos quedan disponibles para la lectura plácida y completa del libro que se lanzará el 8 de noviembre en el Teatro Acto Latino de Bogotá, organizado por la Distribuidora Libertaria Rojinegro y el Nodo de Saberes Populares Orinoco-Magdalena. Vaya, conozca las otras historias de las mujeres farianas desde sus propias voces, desde sus propias experiencias.

FOTO: Nadeg

Historiadora y Socióloga. Activista feminista. Defensora de los Derechos Humanos de las mujeres.

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